
En Archivo Sporting hemos querido rescatar la historia de un futbolista con más de 100 partidos en Primera División, que de no haber sido por una temporada (la última de su carrera) en Segunda en el Avilés sería uno de los llamados one-club man en inglés, o en español futbolistas de un solo club, nuestro Sporting de Gijón.
Jaime Francisco Álvarez González, futbolísticamente conocido simplemente como Jaime, ingresó en el Sporting junto a los hermanos Ablanedo y al término de la edad juvenil, en 1981, fue cedido al Gijón Industrial donde permanecería un año para volver a Mareo en 1982 y formar parte del filial hasta 1985.

Con la marcha del veterano David al Levante, la suerte de Jaime empieza a cambiar y se hace dueño del centro del campo del equipo junto a Joaquín y Mesa. Su trabajo oscuro en el verde nunca ocupó portadas en los periódicos, pero sí en la historia del sportinguismo, aunque de vez en cuando no nos acordemos.
Un hueco en la historia
One-hit wonder
Tras haber acabado el curso anterior en cuarta posición, el equipo que seguía dirigiendo José Manuel Díaz Novoa, accedió a la Copa de la UEFA por quinta vez en su historia y se vio emparejado con el Milan, el embrionario Milan de Arrigo Sacchi. El cuadro italiano llegaba a Gijón con una enorme sequía de títulos tanto a nivel doméstico como internacional.

La esperada visita italiana a Gijón se produjo el 16 de septiembre de 1987, casi un año después de que Jaime hubiese logrado el gol 1.000 en Primera. Los Gullit, Van Basten, Donadoni o Ancceloti hicieron aguas en El Molinón aquella noche. El partido no fue televisado en España, pues TVE retransmitía a la misma hora un Real Madrd-Nápoles, y solamente pudo ser seguido de manera simultánea con éste por la RAI italiana.

Cuando Pedro había salvado en varias ocasiones al Sporting, ya en la segunda mitad, un balón llovido hacia el fondo norte, es amortiguado en la frontal del área italiana por Wilmar Cabrera. El esférico le quedó a la altura del empeine derecho a Jaime que no dudó en disparar contra la portería de Galli sin que la pelota golpease el césped. La volea hizo que el balón golpease el larguero violentamente mientras se alojaba en las mallas milanistas.
La victoria se quedó en Gijón y aunque el Sporting cayó eliminado en el partido de vuelta, el nombre de Jaime volvió a quedar grabado en la historia sportinguista después de haberlo hecho por primera vez un año antes.
Pero apenas un mes más tarde, en octubre de 1987, y tras no haberse perdido ni un minuto oficial desde junio (salvo los últimos instantes de la primera jornada), Jaime se rompió la tibia y el peroné tras un partido en el Sánchez Pizjuán y dijo adiós a la temporada.

Durante la campaña 90/91, solamente pudo participar en el homenaje a Medina ante el Praviano en un partido plagado de futbolistas del filial y el Sporting lo cedió durante la temporada 91/92 al Real Avilés. Aunque Jaime se volvió a sentir futbolista disputando práctimente todo el campeonato con los del Muro de Zaro, el gijonés, el autor del gol 1.000 del Sporting en Primera, se retiró del futbol sin haber cumplido los 30 años lastrado por las lesiones.
Alegría dentro del vestuario
Sus colegas de profesión no le olvidan, y destacan de él su caracter jovial y su incansable trabajo en el campo. Su ex compañero de medular Iñaki Eraña, lo recuerda como "un futbolista que no paraba de correr durante los 90 minutos". "No paraba", comenta. También añade que "tuvo muy mala suerte con las lesiones". "Era de ése tipo de personas que parecen serias desde fuera pero dentro del vestuario y en las concentraciones, era todo lo contrario. Especialmente él y Esteban no paraban de hacer bromas. Recuerdo, por ejemplo, que llamaban a los compañeros y fingían entrevistarles", rememora. Pero no solo eso, por ejemplo, nunca fue expulsado y, entre otras cosas, jugó más del 90% de partidos como titular. Dato, este último, que no hace sino confirmar la importancia que tuvo este futbolista durante sus seis temporadas en el primer equipo.
Olvidado por muchos y solo recordado por el famoso gol al Milan del que se cumplen en estas fechas 29 años, Jaime fue durante años un futbolista referente en el juego del Sporting de Novoa, uno de esos jugadores necesarios en cualquier plantilla. Grabó su nombre hace casi 30 años marcando el gol 1.000 de nuestro Sporting en Primera y sí, también le hizo ese gol al Milan en El Molinón que en España no se vio en directo.
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